| El domingo 23 de junio celebramos en La Vallesa, en casa de Patrici
y Julia, la asamblea de final de curso. Pensamos sobre el trabajo de este año
tanto en los equipos de revisión de vida como en el seminario de formación.
Primero, la oración
Al comenzar la asamblea, pedimos que el
Señor bendiga nuestro trabajo y nos de la gracia de vivir la unión y
compenetración en nuestra tarea común.
"Amo la palabra 'hermano', que hace que tu vida y mi vida unan sus manos
y, como balanzas, busquen el equilibrio para que cuando tu bajes yo te alce y
cuando yo caiga tu me levantes. Amo tu vida como la mía".
En general hemos coincidido en que el curso ha ido bien en la revisión de
vida en torno al libro Esta historia es mi historia de Dolores
Aleixandre. Como propuesta para el curso próximo pensamos buscar alguna guía
para una lectura continua y reflexión sobre algún texto del Nuevo Testamento
(se ha hablado del evangelio de Lucas como el más adecuado) o bien del
Antiguo Testamento (quizá los libros de los Profetas). Serviría de motivación
e hilo conductor para las reuniones.
También nuestra apreciación del seminario es buena. Las cuestiones que nos
hemos planteado a lo largo del curso a raíz de la Gaudium et Spes nos
han sido de utilidad y provecho. Quizá hemos de insistir más en cuidar la
asistencia. Las aportaciones en las sesiones son valiosas, suponen un buen
esfuerzo de quienes las han preparado y entre todos nos podemos ayudar en la
reflexión. También hemos acordado mejorar la preparación de la Eucaristía.
Para el curso próximo hay un par de propuestas que podemos ir
reflexionando este verano. La primera en torno a la sociedad civil y las
alternativas posibles a nuestro mundo. La segunda, quizá complementaria,
consistiría en el análisis de la exclusión social. En la asamblea de
principio de curso (14 de septiembre de 2002 en Náquera 'el Trozo') tendremos
que matizar estas u otras propuestas de seminario de formación.
También hay fecha provisional para los ejercicios que celebraremos en
La Barraca de Aigües Vives (Alzira); serán los días 29 y 30 de marzo de
2003 y estarán dirigidos por D. Rafael Sanus.
A continuación hemos celebrado la Eucaristía; esta es la acción de
gracias:
Nuestro servicio al mundo como creyentes
será aprender a vivir con lo necesario y hacer de la sencillez una actitud de
vida y una manera de ser. Esta sencillez está basada en algo interno y muy
fundamental, en un valor especial que se manifiesta en cada palabra, gesto y
decisión. Es algo que es imposible esconder porque está a la vista de todos.
Nos lo aconseja la ecología; lo reclama la buena antropología, lo pone de
relieve la espiritualidad; lo justifica y motiva Cristo en el Evangelio.
Cuando vivimos sencillamente nos hacemos personas y crecemos en experiencia y
calidad humana. La simplicidad es una palabra dura pero atractiva, realista
para la sociedad actual, estimulante para todos. Sin un estilo de vida
sencillo no hay futuro para la humanidad. Gracias Señor por darnos esta
esperanza.
Luego, el habitual dinar de germanor.
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