{"id":1876,"date":"2013-09-22T20:38:55","date_gmt":"2013-09-22T18:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/graduats.wordpress.com\/?p=1876"},"modified":"2013-09-22T20:38:55","modified_gmt":"2013-09-22T18:38:55","slug":"redescubrir-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/redescubrir-la-fe\/","title":{"rendered":"Redescubrir la Fe"},"content":{"rendered":"<p>Texto de la sesi\u00f3n impartida por Juan Jos\u00e9 Garrido en los ejercicios del curso 2012-2013.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align:right;\"><b>J-J. Gar<\/b>rido<br \/>\nCasa San Juan de Ribera<br \/>\nBarraca de Aigues Vives. Alzira<br \/>\nAbril de 2013<\/p>\n<p style=\"text-align:right;\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><b>I<br \/>\n<\/b><b>Redescubrir la fe\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1. Nos encontramos en el <b>A\u00f1o de la fe, <\/b>convocado por Benedicto XVI con ocasi\u00f3n de conmemorarse el cincuenta aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II. Los objetivos marcados son fundamentalmente dos: 1) redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez m\u00e1s clara la alegr\u00eda y el entusiasmo renovado de encuentro con Cristo; 2) meditar el Concilio para encontrar en \u00e9l las orientaciones y criterios que hagan posible la renovaci\u00f3n de la Iglesia en toda su amplitud (Porta Fidei, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En esta reflexi\u00f3n, y en el contexto de unos ejercicios espirituales, vaya detenerme en el primer objetivo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">2. Es importante \u00abredescubrir el camino de la fe\u00bb entre otras razones porque \u00abla fe\u00bb ya no es un presupuesto obvio de la vida en com\u00fan. Afirma el Papa que \u00abde hecho, este presupuesto no s\u00f3lo no aparece como tal, sino que con frecuencia es negado. Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea as\u00ed en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas\u00bb. (Porta Fidei, 2))<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta situaci\u00f3n tiene repercusiones inevitables tanto en la vivencia de la fe del propio creyente como en la acci\u00f3n y testimonio en el mundo y en la sociedad en la que vive.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">3. Este redescubrimiento de la fe, seg\u00fan el Papa, hay que entenderlo en sus dos aspectos fundamentales: los contenidos y el acto de creer. Los contenidos, aquello en que se cree, es preciso redescubrirlos para ser confirmados, comprendidos y profundizados siempre de manera nueva (<em>Porta Fidei<\/em>, 4). Esto es esencial para poder asentir a ellos con nuestra inteligencia y voluntad, y para poder dar un testimonio coherente en condiciones hist\u00f3ricas distintas a las del pasado. El contenido de la fe es esencialmente Jesucristo, y lo que \u00e9l nos revela sobre Dios, el hombre y el camino de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El acto con el que se cree es la adhesi\u00f3n libre y personal a Cristo, un acto que implica a toda la persona, la compromete y la lleva a entregarse confiadamente a Dios y a los hermanos (<em>Porta Fidei<\/em>, 5). Es un acto que Dios suscita en nosotros (gracia) y que tiene su centro en el encuentro con una Persona, Cristo, que permanece vivo en la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El a\u00f1o de la fe es, en la mentalidad del Papa, una invitaci\u00f3n para la renovaci\u00f3n de la Iglesia en todas sus dimensiones; y una renovaci\u00f3n entendida \u00abcomo renovada conversi\u00f3n al Se\u00f1or \u00fanico y Salvador del mundo\u00bb (<em>Porta Fidei<\/em>, 6). La fe que act\u00faa en el amor est\u00e1 llamada a convertirse en un nuevo criterio de pensamiento y acci\u00f3n capaz de cambiar toda la vida del hombre (Rom. 12,2; Col. 3,9-10; Ef. 4, 20-29; 2 Cor. 5,17).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nosotros vamos a meditar sobre la fe en tanto <b>acto de creer; <\/b>es decir, en la fe como encuentro y adhesi\u00f3n personal a Cristo, y la implicaci\u00f3n que ello supone para nuestro ser cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><b>II<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><b>La fe como encuentro\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"text-align:justify;\">1. Comencemos recordando unas breves par\u00e1bolas de Jes\u00fas en el evangelio: Mt 13, 44-46.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abEl Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo y que un labrador lo encuentra; lo vuelve a esconder, se va lleno de alegna a vender todo lo que posee y compra ese campo.\u00a0<\/em><br \/>\n<em>El Reino de los cielos se parece tambi\u00e9n a un negociante que busca perlas finas; al encontrar una de gran valor, se va corriendo a vender todo cuanto posee y compra esa perla,\u00bb\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las par\u00e1bolas hablan de algo que se encuentra: un tesoro o una perla fina. Tesoro y perla fina simbolizan el Reino de Dios; es decir, la buena noticia o evangelio; o lo que es lo mismo, el mismo Jesucristo, que es el evangelio vivo y personal, Dios en medio de los hombres, el amor y la misericordia de Dios encarnados y visibles. Las par\u00e1bolas nos hablan, en consecuencia, del encuentro con Cristo; hacen referencia a un encuentro personal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El que encuentra, seg\u00fan indican estas par\u00e1bolas, puede hallarse en una de estas dos situaciones:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">a) la del labrador que encuentra un tesoro sin pretenderlo, sin buscarlo expl\u00edcitamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aparentemente es un hallazgo casual. Podemos decir que m\u00e1s que encontrar, ha sido encontrado. O lo que es lo mismo, el Se\u00f1or, de una u otra manera, se hace presente en su vida, irrumpe en ella, lo que le provoca un cambio que va a trastocar sus actividades y valores. Se puede decir que ha sido objeto de una gracia especial. No hab\u00eda contado con ello, no formaba parte de sus proyectos. Pero he aqu\u00ed que un factor nuevo ha entrado en su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la Escritura tenemos el ejemplo paradigm\u00e1tico de Pablo (Hechos, 9.1-19); o el de la samaritana (Jn. 4, 1-42). Es el caso tambi\u00e9n de muchos conversos a lo largo de los tiempos (como, por ejemplo. Morente o Frossard).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">b) la del mercader que busca perlas finas. Se supone que recorrer\u00eda los negocios de perlas, preguntar\u00eda a comerciantes, recorrer\u00eda ciudades con el fin de encontrar lo que buscaba. Es el hombre inquieto e insatisfecho con lo que es y lo que tiene, que busca la verdad, un sentido a su vida, que no regatea esfuerzos en ese peregrinar inquisitivo. Sin embargo, cuando encuentra lo que busca se sorprende, se siente agraciado, pues pod\u00eda no haber encontrado. Y este encuentro produce tambi\u00e9n un cambio en su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el evangelio, \u00e9ste ser\u00eda el caso de Zaqueo (Lc 19, 9-10). Y un ejemplo de buscador inquieto de la verdad es san Agust\u00edn (cfr. Confesiones VII). Pero, de una u otra forma, tiene lugar un encuentro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda nuestra situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo ha tenido lugar nuestro encuentro?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En cierto sentido, participamos de ambas situaciones: a la mayor\u00eda de nosotros la fe, el encuentro con el Se\u00f1or, la recibimos en el seno de la familia; se nos ha dado: es una gracia que no hemos buscado. Hemos sido encontrados. Pero, por otro lado, esa fe regalada ha tenido que hacerse personal: hemos tenido que buscar la fe adulta, mantenerla, purificarla, resolver las dudas, etc., ir creciendo, ir descubriendo &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">c) El encuentro supone un cambio importante, sea del tipo que sea. Nada queda igual que antes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dicen las par\u00e1bolas que tanto el labrador como el comerciante se apresuran a vender cuanto poseen para poder adquirir el tesoro y la perla. Y que lo hacen \u00abllenos de alegr\u00eda\u00bb. El cambio viene expresado por el verbo \u00abvender\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Se desprenden de los que eran sus bienes porque han encontrado un bien mayor. Lo que antes ten\u00eda valor a sus ojos, ahora ya no lo tiene, o lo tiene relativamente, pues pueden desprenderse de ello, venderlo. Sus anteriores posesiones palidecen ante lo que han encontrado. Su vida, podemos decir, adquiere un nuevo ritmo. Y venden, se desprenden y reorientan su vida llenos de alegr\u00eda. No est\u00e1n tristes por tener que desprenderse o vender sus posesiones, sino todo lo contrario: de una u otra manera han encontrado lo que m\u00e1s deseaban; una plenitud que antes no ten\u00edan, aunque cre\u00edan tenerla. Y son capaces de desprenderse, de vender (cambiar) precisamente por eso: porque algo mejor, m\u00e1s valioso, les ha salido al encuentro o lo han encontrado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tienen fuerza, energ\u00eda y convicci\u00f3n para hacerlo porque han descubierto la grandeza verdadera, el valor supremo, la Verdad misma, podemos decir. En la misma medida en que lo que han encontrado es un tesoro, lo m\u00e1s valioso, en esa misma medidales es posible el desprenderse, el vender, el cambiar, el reorientar todo lo que son. Sin encuentro verdadero no hay posibilidad de cambio; con encuentro, el cambio, aunque sea costoso y dif\u00edcil, es posible y es fuente de alegr\u00eda, de plenitud.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La fe, como hemos dicho, nace <i>de <\/i>y <i>es <\/i>un encuentro personal con Cristo. \u00c9l es \u00abel tesoro escondido\u00bb y \u00abla perla preciosa\u00bb; es decir: la Verdad de Dios y de nosotros, el amor de Dios encarnado, la vida verdadera, el \u00fanico capaz de saciar al hombre. Y es ese encuentro lo que hace posible todo esfuerzo por moldear la vida seg\u00fan su modelo; lo que permite comenzar y proseguir una vida nueva, diferente, en la que rigen valores nuevos, incomprensibles para quien los contempla desde fuera. Sin un encuentro (fe) en este sentido no puede haber desprendimiento (del antiguo modo de vida), cambio con gozo y alegr\u00eda. No se encuentra a Cristo porque se renuncia o se vende sino que se vende o se renuncia porque se le ha encontrado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cristo no est\u00e1 al final de una vida virtuosa, por decirlo de alguna manera, sino que la vida virtuosa es efecto y posibilidad del encuentro con \u00c9l. Desde \u00e9l vemos lo que somos y lo que tenemos es relativo, y que entre lo que dejamos atr\u00e1s y lo que adquirimos no hay proporci\u00f3n ni hay equivalencia. Lo encontrado, Cristo, desborda todas las expectativas y se muestra no como \u00abm\u00e1s valioso\u00bb , sino como lo \u00fanico valioso en el orden de la plenitud de la vida humana y su significado. Por ello, una vez encontrado se tiene conciencia de no merecerlo, por tanto, de ser \u00abagraciados\u00bb; de que nos da infinitamente m\u00e1s de lo que dejamos: se nos da el mismo Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">2. No siempre, sin embargo, es \u00e9ste el resultado del encuentro con Cristo. En efecto, el hombre puede ver, puede captar qui\u00e9n es Cristo, comprender su significado para su vida, y, sin embargo, echarse atr\u00e1s. Es el misterio de la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Recordemos, s\u00f3lo por poner un ejemplo,el pasaje evang\u00e9lico de Jes\u00fas y el joven rico: Mt. 19, 16-29 (cfr. tambi\u00e9n Le. 18, 18-30; Me. 10, 17-31); el joven se acerca a Jes\u00fas y le pregunta qu\u00e9 ha de hacer para conseguir la vida eterna. Jes\u00fas le responde que cumpla los mandamientos. El joven le responde qu\u00e9 m\u00e1s tiene que hacer, pues los mandamientos ya los cumple desde ni\u00f1o. Y Jes\u00fas le dice: \u00absi quieres llegar hasta el final, vete a vender lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres &#8230; y luego s\u00edgueme\u00bb. El joven dio media vuelta y se march\u00f3 triste porque era muy rico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este joven es tambi\u00e9n alguien que busca, porque, como Zaqueo, no est\u00e1 satisfecho con lo que es, con el modo de vida que lleva; anhela algo m\u00e1s. Pero cuando se le ofrece, le parece que se le pide demasiado y se va triste. Hay aqu\u00ed un contraste con las par\u00e1bolas: mientras que el labrador vende <b>con alegr\u00eda <\/b>cuanto tiene porque ha encontrado \u00abun tesoro\u00bb, este joven rico regresa a su modo de vida anterior triste. Posiblemente porque no acaba de ver en Jes\u00fas el tesoro o porque \u00absus tesoros\u00bb lo tienen muy atrapado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es el relato de una vocaci\u00f3n cristiana frustrada.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><b>III<br \/>\n<\/b><b>El ejemplo de Pablo\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo esto que acabamos de decir lo encontramos, aunque con otras palabras, en la experiencia de san Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los <b>Hechos de los ap\u00f3stoles <\/b>narran su encuentro con Cristo y su conversi\u00f3n \u00abdesde fuera\u00bb; por as\u00ed decirlo; lo cuenta otro, san Lucas. Pero en algunas de sus cartas Pablo nos lo cuenta en primera persona, \u00abdesde dentro\u00bb. (As\u00ed, Flp. 3,4-8; G\u00e1l. 1, 11-17; 2 Cor. 11, 16-12, 13).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Fij\u00e9monos en el texto de Flp. 3,4-8; leemos lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abAunque lo que es yo, ciertamente, tendr\u00eda motivos para confiar en lo propio y, si alg\u00fan otro piensa que puede hacerlo, yo mucho m\u00e1s: circuncidado a los ocho d\u00edas de nacer, israelita de naci\u00f3n, de la tribu de Benjam\u00edn, hebreo de pura cepa y, por lo que toca a la Ley, fariseo; si se trata de intolerancia, fui perseguidor de la Iglesia; si de la rectitud que propone la Ley, era intachable\u00bb.\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo esto era motivo de orgullo para Pablo; algo as\u00ed como sus se\u00f1as de identidad, lo que m\u00e1s valoraba, su tesoro, sus posesiones. Se consideraba en posesi\u00f3n de valores fundamentales a los que se hab\u00eda entregado enteramente y por los que peleaba. Era todo un conjunto de bienes espirituales religiosos que daban sentido a su vida. Pablo estaba seguro y satisfecho de s\u00ed mismo; pod\u00eda presumir entre los jud\u00edos de celo y despreciar a los paganos. Ten\u00eda su tesoro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sigue diciendo el texto:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abSin embargo, todo eso que para m\u00ed era ganancia, lo tuve por p\u00e9rdida comparado con Cristo; m\u00e1s a\u00fan, cualquier cosa tengo por p\u00e9rdida al lado de lo grande que es haber conocido personalmente a Cristo Jes\u00fas mi Se\u00f1or. Por \u00e9l perd\u00ed todo y lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo e incorporarme a \u00e9l.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pablo es claro. Ha conocido a Cristo camino de Damasco, y ese primer conocimiento ha ido creciendo en amplitud y profundidad y le ha permitido tomar distancias con respecto a lo que antes era su motivo de orgullo y su tesoro: su ser jud\u00edo, la Ley, su condici\u00f3n de fariseo. Todo eso, a la luz de Cristo, es p\u00e9rdida y basura. No es que no tenga en s\u00ed ning\u00fan valor, sino que hay una cosa importante: \u00abrevestirse de Cristo\u00bb, \u00ab\u00bbtener sus sentimientos y actitudes, configurarse a El\u00bb \u00abrenovarse seg\u00fan su modelo\u00bb, \u00abplasmar en su vida sus rasgos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y Pablo es consciente que su transformaci\u00f3n es obra de la gracia, no primariamente de su esfuerzo. Cristo le sali\u00f3 al encuentro y lo cambi\u00f3 todo. Todo es obra del amor de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otra cosa tambi\u00e9n importante pone de manifiesto el ejemplo de Pablo: el encuentro con<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cristo no es una cosa puntual que sucede y ya est\u00e1; el encuentro tiene que mantenerse toda la vida. y as\u00ed, despu\u00e9s del encuentro empieza el trabajo, el empe\u00f1o, el esfuerzo por ser cada d\u00eda m\u00e1s de Cristo hasta poder decir: \u00absoy yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es un camino de desprendimiento de s\u00ed mismo para entrar en posesi\u00f3n de Aquel que se me ha mostrado como el Amor de Dios capaz de salvar: un amor que le llev\u00f3 a desprenderse de su rango, a hacerse uno de nosotros y dar su vida por nosotros. Y ese camino de desprendimiento es, por ello mismo, camino de libertad: Pablo se libera de su pasado, de sus ideas y convicciones, de sus costumbres arraigadas, de su particular tesoro. O mejor, Pablo se sabe liberado: \u00abPara ser libres nos liber\u00f3 Cristo\u00bb(G\u00e1l. 4, 31).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Toda su vida ser\u00e1 un camino de libertad; o lo que es lo mismo, un camino de crecimiento en el conocimiento de Cristo. Y en todas sus Cartas, de una u otra manera, nos cuenta su experiencia fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><b>IV<br \/>\n<\/b><b>Avivar el amor primero\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vengamos ahora a nosotros. Nos dec\u00eda la carta convocatoria del a\u00f1o de la fe <b>Porta fldei <\/b>que su objetivo era invitar a \u00abredescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez m\u00e1s clara la alegr\u00eda y el entusiasmo renovado de nuestro encuentro con Cristo.\u00bb Redescubrir para renovarnos, para hacer la fe m\u00e1s viva y operante, para perseverar y ahondar en nuestro encuentro con Cristo, en nuestro asentimiento personal. Y hemos reflexionado sobre lo que es el encuentro con Cristo y las implicaciones que conlleva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pues bien, este es el momento en que cada uno de nosotros debe hacerse algunas preguntas fundamentales:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-\u00bfEs Cristo para m\u00ed el tesoro, la perla preciosa, es decir, lo \u00fanico capaz de plenificar mi vida? O lo que es lo mismo: \u00bfocupa la fe, la adhesi\u00f3n a Cristo, un lugar central o m\u00e1s bien marginal en mi vida?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-\u00bfHe ido dejando atr\u00e1s, vendiendo o desprendi\u00e9ndome de algunas posesiones porque Cristo es lo realmente importante, o no? Es decir: \u00bfhe ido cambiando mi jerarqu\u00eda de valores en el sentido de hacerla m\u00e1s acorde con lo que Cristo significa? \u00bfHe dado un nuevo rumbo a mi vida desde ellos y he actuado con nuevos criterios? \u00bfQu\u00e9 sigue siendo para m\u00ed 10 importante en mi vida?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-\u00bfVivo con alegr\u00eda mi fe, mi adhesi\u00f3n a Cristo, incluso si ello me supone mayor esfuerzo e incluso incomprensiones?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Redescubrir la fe en estos momentos de nuestra vida y de nuestro mundo ha de ser algo as\u00ed como \u00abavivar el amor primero\u00bb, esto es, el amor que hizo posible que la fe recibida y regalada fuera en alg\u00fan momento fe personal iluminadora de nuestro ser y actuar; una fe que nos empuj\u00f3 a asumir compromisos, a comprometernos con la obra de Jes\u00fas en favor de los hombres; una fe que sigue manteniendo nuestra perseverancia en esos compromisos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1. Recordemos a este prop\u00f3sito el siguiente texto del libro de la Apocalipsis (2,1-7):<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abAl \u00e1ngel de la Iglesia de \u00c9feso escribe as\u00ed: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su diestra y anda entre los siete candelabros de oro: conozco tus obras, tu esfuerzo y tu entereza; s\u00e9 que no puedes sufrir a los malvados y que pusiste a prueba a esos que se llaman ap\u00f3stoles sin serlo y hallaste que son unos embusteros. Tienes aguante, has sufrido por m\u00ed y no te has rendido a la fatiga, pero tengo contra ti que que has dejado el amor primero.<br \/>\n<\/em><em>Recuerda de d\u00f3nde has ca\u00eddo y vuelve a proceder como al principio\u00bb.\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Yo me veo siempre retratado en este texto. Cada vez que lo leo siento que me concierne. \u00bfQu\u00e9 significa la expresi\u00f3n \u00abamor primero\u00bb? Pienso que es el amor joven, lozano, fresco y sencillo que es todo \u00e9l ilusi\u00f3n y esperanza. El amor que lo vivifica y envuelve todo, que hace ver las cosas de una manera nueva, que es m\u00e1s sensible para lo bueno y positivo que para lo malo y negativo. El amor que compromete sin componendas ni condiciones, sin reservas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es el amor a Cristo y la fe con que los cristianos de \u00c9feso acogieron el evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En mi caso, es lo que podemos llamar vocaci\u00f3n: el que me llev\u00f3 a comprender con mi inteligencia y coraz\u00f3n que val\u00eda la pena consagrar mi vida al servicio del evangelio como sacerdote y moviliz\u00f3 todo mi ser, el amor por el que no tuve inconveniente \u00abdespojarme de cosas, personas y proyectos\u00bb para ser m\u00e1s d\u00f3cil a lo que Dios ten\u00eda preparado para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el vuestro es, sin duda, el amor que os embarc\u00f3 con ilusi\u00f3n en un movimiento apost\u00f3lico y que os sigue sosteniendo en \u00e9l; el que os llev\u00f3 a fundar una familia con valores cristianos y a ejercer una profesi\u00f3n que implicase un servicio a los otros. Todos hemos tenido un primer amor; sin \u00e9l no se entiende nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pues bien, el Se\u00f1or dice: \u00abTengo contra ti que has dejado el amor primero\u00bb. \u00bfC\u00f3mo entender esta acusaci\u00f3n o reproche?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-No se trata de que hayamos hecho mal las cosas, ni de que hayamos dado la espalda o rectificado nuestras opciones: \u00abConozco tus obras, tu esfuerzo, tu entereza\u00bb, dice el texto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No hemos dado marcha atr\u00e1s, ni hemos abandonado el proyecto de nuestra vida. Seguimos en la tarea de ser fieles a nuestros compromisos, nos esforzamos por no ser negligentes. Hemos resistido tentaciones de mandarlo todo a paseo y de iniciar otros caminos. Hemos tenido aguante y con toda seguridad hemos \u00absufrido por el se\u00f1or\u00bb dentro y fuera de la Iglesia; \u00abno nos hemos rendido a la fatiga\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hemos defendido al Se\u00f1or trabajando por el evangelio, soportando las inclemencias de los tiempos y las incomprensiones de muchos &#8230; Hemos sufrido en no pocas ocasiones por el Se\u00f1or cuando hemos visto que en la Iglesia no todo era evang\u00e9lico y se adoptaban decisiones que pens\u00e1bamos pod\u00edan comprometer el futuro de la fe en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y, sin embargo, \u00abtengo contra ti que has dejado el amor primero\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-Se trata de otra cosa. El amor primero, si no se alimenta y cuida debidamente, acaba convirti\u00e9ndose en costumbre y rutina. Este es, a mi entender, el problema.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seguimos cumpliendo, mantenemos la fidelidad, vamos tirando, vamos pactando con la realidad -nos hacemos realistas y algo esc\u00e9pticos, como estando de vuelta-pero el fuego intenso se apaga, la ilusi\u00f3n es escasa, la alegr\u00eda moderada. \u00c9ste es, a mi entender, el reproche del Se\u00f1or a los cristianos de \u00c9feso, y a los cristianos de todos los tiempos: tener una fe que ya no es capaz de cambiarnos y de cambiar las cosas; una fe sin ardor ni entusiasmo, una fe resignada. Una fe sin energ\u00eda creadora. Por eso dice el \u00e1ngel de la Iglesia de \u00c9feso: \u00abRecuerda de d\u00f3nde has ca\u00eddo y vuelve a proceder como al principio\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">2. \u00bfC\u00f3mo recuperar ese \u00abamor primero\u00bb? \u00bfCu\u00e1l es el camino de renovaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo poner fin al amor convertido en costumbre y rutina? \u00bfC\u00f3mo redescubrir la fe?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El te\u00f3logo Von Balthasar escribi\u00f3: \u00abLa gracia tiene el poder de devolver a quien seriamente lo quiere, la lozan\u00eda y el frescor del amor primero\u00bb (La <b>oraci\u00f3n contemplativa, <\/b>67)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La gracia es Cristo. Abrirse a la gracia es, por ello, abrirse a Cristo, dejar que entre en nosotros y vuelva a hablarnos al coraz\u00f3n. El est\u00e1 siempre disponible y de muchas maneras se nos hace presente. Al final de las cartas del Apocalipsis se dice: \u00abMira que estoy a la puerta I1amando; si uno me oye y me abre, entrar\u00e9 en su casa y comeremos juntos\u00bb (3,20).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Abrir las puertas de nuestra casa a Cristo y entrar en comuni\u00f3n con \u00e9l. Est\u00e1 es la clave. Redescubrir as\u00ed qui\u00e9n es Cristo para m\u00ed y qu\u00e9 exigencias representa para mi vida en todos los \u00e1mbitos de la misma (personal, familiar, profesional, etc.) Redescubrir para dinamizar en todos los sentidos la vida cristiana. Y este \u00abredescubrir a Cristo\u00bb, que es lo mismo que redescubrir la fe, es, de hecho, un crecimiento en el conocimiento de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero \u00bfc\u00f3mo hacerlo?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abLa fe s\u00f3lo crece y se fortalece creyendo\u00bb (Porta Fidei, 7); s\u00f3lo una fe \u00abrezada, celebrada y vivida\u00bb es capaz de ser fuerte y resistente, de renovarse constantemente, de no caer en la rutina y la costumbre, de producir frutos de amor y de misericordia y de dar un testimonio gozoso de Cristo en el mundo:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">a) una fe celebrada en la comunidad, especialmente en la Eucarist\u00eda. Una fe celebrada nos enraiza en un sujeto mayor que nosotros mismos: en la comunidad creyente que da gracias y testimonia las misericordias divinas. Es la fe compartida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">b) una fe rezada, hecha s\u00faplica y meditaci\u00f3n; hecha escucha de la Palabra; dej\u00e1ndose interpelar por ella. Toda la Escritura habla de Cristo de una u otra manera. Y toda la Escritura nos ense\u00f1a 10 fundamental: el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo. Esta oraci\u00f3n centrada en la meditaci\u00f3n de la Palabra nos va haciendo conocer mejor a Cristo y ense\u00f1ando c\u00f3mo hemos de plantear nuestra vida para ser sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">e) una fe vivida. Este es, sin duda, el mejor camino para conocer a Cristo: el camino y la puerta que abre a la fe. Conoce mejor a Cristo quien vive la caridad, el amor fraterno, la solidaridad que quien conoce todos los tratados de Cristolog\u00eda. S\u00f3lo quien ama de verdad comprende a Cristo como amor encarnado de Dios; conoce mejor a Cristo quien perdona, quien no tiene en cuenta las ofensas, quien acoge incluso a quien no le cae bien &#8230; que quien domina todos los tratados y es muy le\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y de ese conocimiento vital, de ese encuentro y adhesi\u00f3n sostenidos por el vivir, procede toda la fuerza transformadora del evangelio, toda la vitalidad de la fe, toda la capacidad para el testimonio y toda la alegr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una fe no vivida antes o despu\u00e9s acaba muriendo. El ap\u00f3stol Santiago dice que \u00abes una fe muerta\u00bb. Escribe lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0<em>\u00abSaber, s\u00ed sab\u00e9is, queridos hermanos ( &#8230; ) Pero llevad a la pr\u00e1ctica el mensaje y no invent\u00e9is razones para escuchar y nada m\u00e1s, pues quien escucha el mensaje y no lo pone en pr\u00e1ctica se parece a aquel que se miraba en el espejo la cara que Dios le dio y, apenas se miraba, daba media vuelta y se olvidaba de romo era. En cambio, el que se concentra en la ley perfecta, la ley de los hombres libres, y es constante, no en oirla y olvidarse, sino en ponerla por obra, \u00e9se encontrar\u00e1 su felicidad en practicarla\u00bb (1, St. 19-25).\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abHermanos m\u00edos, \u00bfde qu\u00e9 le sirve a uno decir que tiene fe si no tiene obras? \u00bfEs que esa fe podr\u00e1 salvarlo? Supongamos que un hermano o una hermana no tienen qu\u00e9 ponerse y andan faltos de alimento diario, y que uno de vosotros le dice: \u00abAndad con Dios, calentaos y buen provecho\u00bb, pero sin darle lo necesario; de qu\u00e9 sirve eso? Pues lo mismo la fe: si no tiene obras ella sola es un cad\u00e1ver\u00bb (St., 2, 14.17).\u00a0<\/em><\/p>\n<p>S\u00f3lo quien escucha la Palabra y la pone por obra tiene una vida cristiana fuerte y resistente.<\/p>\n<p>Lo dice Jes\u00fas en el evangelio de Mateo, como conclusi\u00f3n del Serm\u00f3n del Monte:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>\u00abEl que escucha estas palabras m\u00edas y las pone por obra se parece a un hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cay\u00f3 la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se hundo porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que escucha estas palabras m\u00edas y no las pone por obra se parece al necio que edific\u00f3 sobre arena. Cay\u00f3 la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, embistieron sobre la casa y se hundi\u00f3; \u00a1Y qu\u00e9 hundimiento tan grande! (Mt. 24-27).\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de la sesi\u00f3n impartida por Juan Jos\u00e9 Garrido en los ejercicios del curso 2012-2013.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-1876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1876\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}