{"id":750,"date":"2011-11-21T06:33:03","date_gmt":"2011-11-21T05:33:03","guid":{"rendered":"http:\/\/graduats.wordpress.com\/?p=750"},"modified":"2016-06-30T06:14:24","modified_gmt":"2016-06-30T04:14:24","slug":"1a-sesion-de-seminario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.graduats.org\/wordpress\/1a-sesion-de-seminario\/","title":{"rendered":"1.- Crisis Humanas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CRISIS HUMANAS<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><em>\u00c1ngel Peris Suay.<\/em><em>&#8211; <\/em><em>Graduats A.C. <\/em>19 de noviembre de 2011<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en tiempos de crisis. O al menos es lo que augura el clamor popular cuando se enfrenta a las consecuencias de una econom\u00eda desbocada por la l\u00f3gica del exceso. Burbujas financieras, especulaci\u00f3n, beneficios empresariales exagerados a los que siguen perdidas y cierres empresariales masivos, remuneraciones de altos directivos escandalosas, despilfarro de las materias primas en el usar y tirar, excesos en el cr\u00e9dito y en el consumo, descontrol de la deuda p\u00fablica de los pa\u00edses europeos, sensaci\u00f3n de que el poder econ\u00f3mico no lo contrala nadie, urbanismo desmedido que lo arrasa todo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, poco a poco se va alcanzando el convencimiento de que detr\u00e1s de esta crisis econ\u00f3mica hay otra mayor, quiz\u00e1 m\u00e1s silenciosa, pero m\u00e1s pesada y de dif\u00edcil soluci\u00f3n: una crisis cultural, la sensaci\u00f3n de que el trasfondo de valores y modos de vida est\u00e1n cambiando a la vez que los modelos econ\u00f3micos, que no sabemos hacia d\u00f3nde se dirigen. Por eso hemos intentado aclararnos buscando una perspectiva hist\u00f3rica.\u00a0\u00a0Intentaremos pues plantearnos tres cuestiones: \u00a0qu\u00e9 se puede entender por crisis y qu\u00e9 estructura tienen, qu\u00e9 actitudes se han dado ante las crisis que ha habido a lo largo de la historia para intentar identificar las actitudes que encontramos en nuestros d\u00edas y en tercer lugar, qu\u00e9 factores (no m\u00e1s de tres) pueden ser especialmente determinantes en la crisis de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que hay que aclarar es que es dif\u00edcil hablar de las crisis porque a lo largo de la historia las crisis nunca son iguales. No es posible encontrar un patr\u00f3n com\u00fan que permita explicarlas, ni se puede establecer una correlaci\u00f3n de factores m\u00e1s o menos delimitados que determine las causas de las crisis. Ni siquiera es f\u00e1cil hablar de crisis, porque de alg\u00fan modo presupone momentos de estabilidad y como veremos, lo caracter\u00edstico de nuestros tiempos es posiblemente la permanente sucesi\u00f3n de crisis. Por otro lado es posible que la situaci\u00f3n real de crisis (vista con perspectiva hist\u00f3rica) no coincida siempre con la sensaci\u00f3n popular o la conciencia de crisis y que cambios muy importantes apenas hayan tenido repercusi\u00f3n o se hayan percibido hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s, mientras que aparentes cat\u00e1strofes vividas con desasosiego y hasta profunda desesperaci\u00f3n resulten pasajeras.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Concepto y estructura de las crisis<\/strong>[1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una crisis es siempre la sensaci\u00f3n o el presentimiento de que algo est\u00e1 cambiando irremediablemente, (no tengo claro si el presentimiento anticipa la crisis o si de hecho la prepara o la predispone). Porque la crisis consiste precisamente en el tr\u00e1nsito que consiste en vivir de unas creencias,\u00a0\u00a0de un mundo de convicciones a otras. Pero eso significa dos movimientos complejos: primero,\u00a0\u00a0dejar de lado una interpretaci\u00f3n del universo para; segundo, habituarse a otra perspectiva. En consecuencia, lo caracter\u00edstico de la crisis es precisamente la confusi\u00f3n, el no saber exactamente a qu\u00e9 atenerse, qu\u00e9 ocurre en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre vive siempre en un mundo de convicciones de las que la mayor parte son compartidas con otros hombres de su \u00e9poca, o mejor que compartidas, en muchos casos les vienen impuestas, quieran o no, forman parte de su circunstancia. Ese conjunto de convicciones constituye la interpretaci\u00f3n que el hombre de una \u00e9poca da a su vida, la serie de soluciones m\u00e1s o menos satisfactorias que inventa para resolver las necesidades tanto materiales como espirituales. El hombre se encuentra con un conjunto de ideas vigentes, las ideas de su tiempo, su cultura. Es decir, en toda sociedad hay un conjunto de criterios a los que apelar, un acuerdo impl\u00edcito sobre una autoridad a la que acudir, sea esta Dios, o la Raz\u00f3n, o la Ciencia, desde la que surgen una serie principios que son tomamos como absolutos porque se sobreentiende que no dependen de la voluntad de los hombres, no son alterables a capricho. Pero ese mundo vigente cambia con cada generaci\u00f3n, es lo normal: son\u00a0<em>cambios menores en el mundo<\/em>. Pero \u00e9sta es una situaci\u00f3n muy diferente a cuando decimos que\u00a0<em>el mundo ha cambiado<\/em>. En esta ocasi\u00f3n, se plantean problemas que no tienen soluci\u00f3n desde los esquemas anteriores y como consecuencia se ponen en cuesti\u00f3n las bases fundamentales de la concordia social. En este segundo caso el hombre se queda sin convicciones, solo es consciente de que las ideas y normas tradicionales son falsas, ya no sirven, pero no se tienen todav\u00eda nuevas creencias, nuevos modelos de vida. Lo que antes serv\u00eda, ahora se convierte en obst\u00e1culo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es un mecanismo normal de la historia. De alg\u00fan modo, la cultura nos permite resolver todo un conjunto de problemas sin necesidad de plante\u00e1rnoslos cada vez, precisamente porque la soluci\u00f3n \u201cya est\u00e1 ah\u00ed\u201d, no hay que crearla, y gracias a eso ese esfuerzo se puede dedicar a otra cosa. Pero la consecuencia evidente de tener parte de la vida resuelta es que aquel que recibe la receta no tiene que hacerse cuesti\u00f3n de las cosas, hereda un sistema cultural y se ha acostumbrado generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n a no tener que enfrentarse con los problemas radicales, el sentido de la vida (sobre todo hoy que los metarrelatos dejan de tener vigencia), el sentido del sufrimiento, en qu\u00e9 consiste y c\u00f3mo conseguir la justicia,\u00a0\u00a0no sentir la necesidad de buscar una respuesta personal. Pero entonces, toda cultura al triunfar se convierte en poco tiempo en t\u00f3pico. La cultura, que es un producto de la creatividad ante un problema, acaba por ser falsificaci\u00f3n de la vida y termina imponi\u00e9ndose ahogando al hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n caracter\u00edstica entonces es la negaci\u00f3n, la necesidad de romper con lo anterior aunque sea sin tener claro contra qu\u00e9, o al menos sin alternativa clara: nuestra moderna indignaci\u00f3n es quiz\u00e1 la reacci\u00f3n m\u00e1s primaria, expresi\u00f3n \u00faltima de la libertad: decir NO; \u201cpor ah\u00ed no\u201d, \u201cbasta ya\u201d. Es una fuerza contenida durante un tiempo que estalla pero que por s\u00ed misma es incapaz de tomar una direcci\u00f3n determinada. Esa misma negaci\u00f3n se expresa con una gran diversidad de sentimientos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>la angustia de sentirse perdido ante un futuro incierto (el joven o el parado mayor sin expectativas, sin futuro, que se siente a la deriva, sin reglas para seguir adelante y sin un relato vital en el que poder encontrar sentido ( \u201cen mi trabajo era alguien\u201d)<\/li>\n<li>la esc\u00e9ptica frialdad que se distancia y ya no cree en nada ni nadie (descr\u00e9dito general de las instituciones: la Iglesia, la justicia, la educaci\u00f3n, y muy especialmente por ejemplo en pol\u00edtica), Profundizaremos luego al hablar del Cinismo.<\/li>\n<li>o la desesperaci\u00f3n que conduce a hacer cosas de aspecto heroico aunque a veces de utilidad y direcci\u00f3n incierta (plantes, sentadas, revoluciones, \u2026).<\/li>\n<li>o bien sentir rabia, la furia impotente (el renegar continuo de todo que paraliza).<\/li>\n<li>o simplemente la necesidad de venganza por el vac\u00edo de la vida que empuja a gozar c\u00ednicamente de todo: el lujo, el poder, individualismo (el que venga detr\u00e1s que arree)\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero entonces, en ese ambiente de negaci\u00f3n, vuelven siempre a surgir nuevas convicciones que llenan el hueco vac\u00edo que han dejado las otras. Lo importante para salir de la crisis es que las alternativas se vean posibles, es decir: no den soluciones parciales solo v\u00e1lidas para un grupo (los intelectuales, los religiosos, los esforzados, los ricos o los europeos) y no sean (o no suenen) ut\u00f3picas (por ejemplo enfocar en nuestros d\u00edas la crisis econ\u00f3mica como la necesidad de encontrar una alternativa al capitalismo y al comunismo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que necesitan su tiempo y es complicado. Toda creaci\u00f3n nace del ensimismamiento, es decir, de parar, distanciarse, encontrar cierta perspectiva para volver a tomar contacto consigo mismo. Por eso, una \u00e9poca de exceso de sobresalto como es la nuestra, como los son todas las crisis, de muchas alteraciones (vivir en otro, fuera de s\u00ed), es propicia para el hombre de acci\u00f3n, y tan pronto como aparece \u00e9ste sobreviene la barbarizaci\u00f3n. Es decir, actuar sin pensar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de crisis el retiro para volver a s\u00ed mismo es un problema pero parece la \u00fanica soluci\u00f3n. Es un problema porque el hombre medio actual recibe tanta informaci\u00f3n que ya no tiene claro qu\u00e9 es lo que piensa, lo cree de las cosas. Se ha habituado a pensar desde consignas, actitudes f\u00e1ciles y t\u00f3picas porque\u00a0\u00a0al fin, necesita llenarse de alguna convicci\u00f3n y siempre tiende a hacerlo con m\u00e1s facilidad de opiniones radicales, aunque en el fondo no crea en ellas.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. Reacciones ante la desesperaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n ante la desesperaci\u00f3n que le produce al hombre la negaci\u00f3n de su vida conduce, como mecanismo de defensa, a la simplificaci\u00f3n. Entendemos por tal, la huida a un rinc\u00f3n de la vida, a tomar un aspecto por el todo, es decir al extremismo que consiste precisamente en fijar la atenci\u00f3n en un extremo. El hombre niega toda su vida menos un punto, se pretende entonces que solo eso sea lo importante y aunque es evidentemente una falsificaci\u00f3n, as\u00ed se simplifica la vida. El hombre perdido en la complicaci\u00f3n aspira a salvarse en la sencillez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en ejemplos de salidas ante la desesperaci\u00f3n:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La nostalgia de la vida primitiva o so\u00f1ar con volver a \u00e9pocas pasadas suponiendo que eran m\u00e1s sencillas porque eran anteriores a todos estos problemas que nos acucian; pero tambi\u00e9n\u00a0\u00a0buscar la pureza de las convicciones originales, o utilizar recetas de otros tiempos: \u201cantes se hac\u00edan las cosas de otra manera\u201d.<\/li>\n<li>El extremismo que consiste en convertir un problema real pero parcial en el todo, exagerar su importancia como si de ello dependiera la salvaci\u00f3n. (la ecolog\u00eda, la econom\u00eda). (Es posible que un fen\u00f3meno parecido pudi\u00e9ramos encontrarlo en las crisis personales?<\/li>\n<li>O el impulso de exclusi\u00f3n del diferente como simplificaci\u00f3n de los problemas sociales (racismo, xenofobia).<\/li>\n<li>Prescindir de normas o costumbres para simplificar la vida. Algunas son normas sin importancia, pero otras veces, supone un salto al vac\u00edo: normas de educaci\u00f3n o cortes\u00eda, costumbres sociales siempre inc\u00f3modas pero aglutinantes.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos coinciden en radicalizar sus discursos: contra los ricos o los bancos, los poderosos de los mercados y las multinacionales, la cultura constituida, las complicaciones, el Estado. Cuanto m\u00e1s absurdo y m\u00e1s extremo sea el extremismo, m\u00e1s probabilidades tiene de tener \u00e9xito y resonancia p\u00fablica moment\u00e1neamente. Pero hay que llamar la atenci\u00f3n de un aspecto fundamental: es esencial al extremismo la renuncia a la raz\u00f3n. Ser razonable es precisamente renunciar al extremismo. Pero es por esta misma raz\u00f3n por la que una gran masa de hombres se sienten especialmente bien con el extremismo. Les va bien la discusi\u00f3n y el enfrentamiento dial\u00e9ctico exacerbado. (\u00bfpuede este ser rasgo reconocible en nuestro tiempo?)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrrater Mora[2]\u00a0describe algunas otras actitudes que surgieron ante la desesperaci\u00f3n en tiempos de la crisis del final del mundo antiguo que quiz\u00e1 puedan tambi\u00e9n ilustrar las actitudes de nuestros d\u00edas. De todas formas, las distintas formas de reacci\u00f3n ante la crisis solo pueden tomarse esquem\u00e1ticamente puesto que en cada momento hist\u00f3rico estas actitudes generales se expresan de forma diferente. Podemos destacar la siguientes:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Exagerando la postura anterior, la actitud del c\u00ednico. Consiste en renunciar a la acci\u00f3n y a todo aquello que los dem\u00e1s hombres consideran el centro de su vida,\u00a0<strong>salirse del sistema<\/strong>\u00a0para mantenerse en pie. Si de la sociedad s\u00f3lo quedan convenciones muertas, falsificaciones y m\u00e1scaras, la actitud c\u00ednica es el\u00a0<strong>desprecio a las convenciones,\u00a0<\/strong>la desconfianza esc\u00e9ptica\u00a0<strong>(<\/strong>incluyendo a las instituciones<strong>\u00a0<\/strong>dir\u00edamos en nuestros d\u00edas). No seamos hip\u00f3critas, podr\u00eda decir, actuad como sent\u00eds. Pero conviene advertir que la actitud c\u00ednica no es neutra, es m\u00e1s bien peligrosa porque para el c\u00ednico, llevado a sus \u00faltimas consecuencias, nada le ata a nadie, ya no hay normas, entonces, vale todo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque quiz\u00e1, de este modo la contradicci\u00f3n se extrema m\u00e1s porque el que quiere romper con todo y permanecer al margen, en el fondo, est\u00e1 dentro, como los dem\u00e1s pero con una postura altiva, en su soledad. El c\u00ednico cree que se basta a s\u00ed mismo y un d\u00eda descubre que esa respuesta no es posible.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Otra actitud desesperada el la estoica. El estoicismo entendido como un retroceso a s\u00ed mismo, emprender la vida como regeneraci\u00f3n de la persona, la fuente del bien y de la felicidad en el \u201cs\u00ed mismo\u201d. El estoico parte de que la vida produce inquietud y desaz\u00f3n, y entonces hay que retroceder y\u00a0<strong>contemplar la vida con tranquilidad y resignaci\u00f3n, libre en el interior, sin que nada le afecte<\/strong>. Es la libertad de la resistencia que evita sulfurarse, que controla sus emociones porque nada de lo que pasa est\u00e1 en el fondo en sus manos, solo cabe adaptarse, la vida es as\u00ed y no se puede cambiar: imperturbable, impasible, como si no fuera \u00e9ste su reino, \u201cal Cesar, lo que es del Cesar\u201d. A diferencia con el c\u00ednico, el estoico puede que asuma responsabilidades pero con una actitud como si no fueran con \u00e9l. El problema es que ese distanciamiento es f\u00e1cil que se convierta en indiferencia; para que las cosas o las personas no me afecten, lo mejor es distanciarse emocionalmente de ellas: sin ira, sin odio, pero tambi\u00e9n sin piedad y sin pasi\u00f3n. Como consecuencia el estoico no se pone delante de los acontecimientos, los observa distante. \u201cNo busques que lo que sucede suceda como deseas; sino desea que todo suceda como sucede\u201d (Epicteto) Es una manera de resignarse ante la evidencia de lo insignificante que resulta el propio yo frente al universo. La soluci\u00f3n que ante esta ansiedad tiene el estoico consiste en pensar que en su interior est\u00e1 todo lo que necesita.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ante este retirarse, nos podemos preguntar, \u00bfes ascetismo o es, m\u00e1s bien, orgullo?<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Otra actitud de desesperaci\u00f3n es la que protagoniza el idealista. Consiste en la huida, la negaci\u00f3n del mundo desde la retirada a trav\u00e9s del conocimiento, que termina en la pasividad contemplativa. Frente a la realidad contradictoria que oprime, el idealista propone una forma de existencia que desprecia este mundo porque cree que hay otra realidad te\u00f3rica, quiz\u00e1 fr\u00eda pero siempre fiel, leal. En el fondo hay una actitud que conf\u00eda en que al comprender las cosas desde su absoluta realidad te\u00f3rica,\u00a0\u00a0\u00e9sta se transforma, se convierte. De alg\u00fan modo, supone entender los males del mundo como\u00a0<strong>aspectos necesarios de la<\/strong>\u00a0<strong>raz\u00f3n universal<\/strong>\u00a0que al comprenderla se desvela como un mundo l\u00f3gico. La pobreza o la desigualdad ser\u00edan entonces componentes\u00a0\u00a0en el orden l\u00f3gico universal. Nuestros propios males son errores de comprensi\u00f3n. Si, a veces, no lo vemos as\u00ed es porque nos empe\u00f1amos en la acci\u00f3n y no en la comprensi\u00f3n sabia. Como predica el dicho popular: de los males surgen, inesperadamente, los bienes; o lo que es lo mismo: los males no existen, son solo una deformaci\u00f3n, una perturbaci\u00f3n moment\u00e1nea del orden ideal. Es, en definitiva, la actitud de huida de quien observa este mundo como si en realidad se estuviera en el otro, y al mirarlo con perspectiva se comprendiera.<\/li>\n<li>La actitud fan\u00e1tica religiosa. La comunidad encerrada en s\u00ed misma, con una responsabilidad revelada por el mismo Dios que consiste en la llamada a salvar al mundo, dar testimonio en medio del mundo o si es preciso contra las potencias del mundo. Para ello en primer lugar es necesario conservar la pureza de la doctrina frente a toda contaminaci\u00f3n mediante el fan\u00e1tico cumplimiento de la ley.<\/li>\n<li>La actitud del poderoso, ya se trate de un poder grande o peque\u00f1o. Lo caracter\u00edstico ser\u00eda tomar el poder como reacci\u00f3n. Ya sabemos que con frecuencia el poder se convierte en algo de lo que aprovecharse: no importa para eso ser la cabeza del imperio o \u00faltimo de los funcionarios. Sin embargo, todav\u00eda hay una caracter\u00edstica m\u00e1s importante en tiempos de crisis:\u00a0\u00a0nadie domina el poder, no se sabe en qu\u00e9 direcci\u00f3n va, quien maneja los hilos. El poder se diluye, se despersonifica. Por eso el \u201cpoderoso\u201d no tiene propiamente el poder. Las decisiones entonces son siempre tomadas como reacci\u00f3n, todo parece inevitable, carece de sentido, de direcci\u00f3n. El poder como reacci\u00f3n es el que no sabe de principios, se desentiende de ideales, de programas. No es que sea un b\u00e1rbaro que no usa de la inteligencia, pero lo hace solo de manera funcional.\u00a0\u00a0No es una inteligencia que busca principios o crea proyectos, sino que ejecuta decisiones. Por eso el \u201cpoderoso\u201d termina siendo en realidad impotente, aunque est\u00e1 claro que en tiempos de crisis siempre se sobrelleva mejor arriba que abajo. En ciertas \u00e9pocas la sociedad tiene un problema que es subsistir, de manera que en esos momentos no es posible crear.<\/li>\n<\/ul>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. La crisis contempor\u00e1nea.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde una perspectiva hist\u00f3rica nuestro tiempo \u201ccontempor\u00e1neo\u201d podr\u00edamos tomarlo como una de las fases de la Modernidad cuyos l\u00edmites son tremendamente indeterminados. Pero est\u00e1 claro que al menos desde comienzos del siglo XX se pueden encontrar ya reflexiones encaminadas a considerar la Modernidad como una etapa acabada, pero que no termina nunca de superarse. Reflexiones en este sentido, aunque con las diferencias evidentes por tratarse de otras generaciones se dan en Ortega, Heidegger, o m\u00e1s cerca de nosotros en Habermas en\u00a0<em>Crisis de legitimaci\u00f3n del capitalismo tard\u00edo;\u00a0<\/em>\u00a0o con Daniel Bell\u00a0<em>Contradicciones culturales del capitalismo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0\u00a0Modernidad misma puede entenderse entonces como una fase de inestabilidad o mejor, una sucesi\u00f3n continuada de crisis, como si al dar soluci\u00f3n a una crisis moment\u00e1nea gracias a la gran capacidad de flexibilidad y adaptaci\u00f3n, esa misma soluci\u00f3n estuviera ya dando comienzo a la siguiente crisis: una \u00e9poca\u00a0<strong>esencialmente inestable\u00a0<\/strong>e insegura. Pero a la vez f\u00e9rrea, impasible a las adversidades, parece ir fagocit\u00e1ndolo todo para sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es posible ni es el objetivo ahora, tratar la complejidad de la transformaci\u00f3n de nuestros d\u00edas.\u00a0\u00a0Pero a modo de apuntes podemos intentar centrarnos en alg\u00fan aspecto especialmente significativos: primero el sentido de la irracionalidad, en segundo lugar, el desarrollo t\u00e9cnico, econ\u00f3mico y social vinculado al nuevo capitalismo; y en tercer lugar la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica del occidente globalizado.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Raz\u00f3n \u2013 irracionalidad. La Modernidad nace como el triunfo del paradigma del sujeto. La raz\u00f3n se convierte en la instancia suprema ante la cual desaparecen todas las dudas. Se conf\u00eda en que la raz\u00f3n individual, cuando es rectamente conducida y no se deja llevar por desvar\u00edos, es capaz de alcanzar la raz\u00f3n del mundo que coincide con la raz\u00f3n divina. La raz\u00f3n debe ser nuestro criterio \u00faltimo de juicio y nuestra gu\u00eda. Se cre\u00eda que la raz\u00f3n era capaz de encontrar verdades firmes, que no dependiesen del subjetivismo individual y que pudiesen ser aceptadas por todos. Lo racional se identifica, entonces, con un conjunto de contenidos, de principios.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero al transcurrir el tiempo, con la Ilustraci\u00f3n cambi\u00f3 sutilmente el significado de \u201craz\u00f3n\u201d y se convirti\u00f3 m\u00e1s en una fuerza. La raz\u00f3n ahora busca ante todo la independencia, quiere liberarse de la autoridad, de lo trascendente. Pero aunque en su mismo proyecto hab\u00eda una tendencia a buscar el universalismo, la consecuencia tard\u00eda fue una deformaci\u00f3n del proyecto que consisti\u00f3 en poner la raz\u00f3n individual como criterio absoluto y reivindicar que ya no es necesario buscar la raz\u00f3n universal. El criterio personal basta: no tengo porqu\u00e9 dar cuenta de mis actos, no hay porqu\u00e9 aceptar una norma o deber moral.\u00a0\u00a0Se separaba as\u00ed la libertad como autonom\u00eda: sometimiento a un orden; de la libertad como independencia: cualquier norma o criterio es contrario a la libertad[3].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso la primera caracter\u00edstica de la crisis en la que nos encontraos es precisamente que la instancia \u00faltima de apelaci\u00f3n que es la raz\u00f3n deja de ser la instancia \u00faltima. Si tener una idea hasta ahora ha consistido en creer que se tienen razones para defenderla apelando a una instancia \u00faltima, la nueva situaci\u00f3n puede que consista precisamente en prescindir de las razones. El derecho a ser irracional. El derecho a afirmarse a s\u00ed mismo tal cual, dar por bueno sus propios criterios e ideas, cerr\u00e1ndose a cualquier instancia exterior. No es necesario contar con los dem\u00e1s. No solo tengo derecho a ser diferente (irracional), conviene adem\u00e1s una subvenci\u00f3n para las minor\u00edas siempre marginadas.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La t\u00e9cnica. Constituye una de las grandes transformaciones de la sociedad contempor\u00e1nea, no solo por s\u00ed misma, sino por las consecuencias en el modelo econ\u00f3mico y sus inmediatas influencias sobre el mismo concepto de hombre y su relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo cient\u00edfico y t\u00e9cnico ha producido sue\u00f1os y esperanzas paralelas a llamadas de atenci\u00f3n sobre el peligro de una ciencia sin cautela. \u00a1Cuidado con el hombre cuando desconoce (o ignora conscientemente) su l\u00edmite! (recordemos una de las primeras manifestaciones en la novela\u00a0<em>Frankenstein o el nuevo Prometeo<\/em>\u00a0de 1818[4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero\u00a0\u00a0el mayor problema no es ese, o no s\u00f3lo ese, sino la intromisi\u00f3n de una estructura de pensamiento t\u00e9cnico a todos los \u00e1mbitos de la vida, que termina con la cosificaci\u00f3n de la existencia. Que puede significar aspectos tan diversos como: tomar todos los problemas como t\u00e9cnicamente solucionables, donde no importa el fin, s\u00f3lo el medio; tomar todas las cosas como instrumentos t\u00e9cnicos para algo, es decir, el valor de las cosas o las personas en funci\u00f3n de la utilidad; tomar la realidad virtual por la realidad y la informaci\u00f3n de los medios como la \u00fanica verdad; tomar la comunicaci\u00f3n mediada por las nuevas tecnolog\u00edas como la \u00fanica forma de relaci\u00f3n interpersonal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo aunque todas estas consideraciones son ciertas ser\u00eda absurdo conducir la cr\u00edtica al modelo que renuncia a la comunicaci\u00f3n, al transporte o las comodidades de la vida. No se trata de retroceder a la vida \u201cnatural\u201d. La t\u00e9cnica es un instrumento de liberaci\u00f3n. Pero es importante sacar a la luz que la ciencia no es neutra, que tiene ideolog\u00eda y que hay que controlar al servicio de qu\u00e9 intereses est\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo el problema m\u00e1s acuciante no es tanto la t\u00e9cnica como un derivado: la tecnocracia. Se entiende por tecnocracia la tendencia a solucionar los problemas referidos a la organizaci\u00f3n humana s\u00f3lo con t\u00e9cnicas, es decir solo desde una perspectiva econ\u00f3mica. En este sentido la planificaci\u00f3n de la econom\u00eda y de la sociedad ha supuesto siempre uno de los temores m\u00e1s importantes porque junto con la necesidad organizativa de planificaci\u00f3n para aumentar la eficiencia se cierne el temor a poner en peligro la creatividad, la libertad y la riqueza de la diferencia de personas o colectivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la llamada cultura del nuevo capitalismo puede ser una manifestaci\u00f3n evidente de este problema[5], el resultado de un nuevo modo de entender la organizaci\u00f3n social. La nueva econom\u00eda ha supuesto que desaparezca un marco de producci\u00f3n a largo plazo caracter\u00edstico de otras formas de capitalismo, para pasar a un modelo en el que los inversores buscan beneficios a corto plazo. Pero entonces la estabilidad de la empresa, que antes era tomada como una fortaleza, ahora es una se\u00f1al de debilidad porque se parece demasiado a inmovilismo. Si la empresa debe cambiar con velocidad para adecuar su estrategia de producci\u00f3n, el trabajo y las condiciones de vida tambi\u00e9n cambian. La consecuencia es la permanente sensaci\u00f3n de inestabilidad, la imposibilidad de dise\u00f1ar una carrera profesional a largo plazo, la permanente imprevisibilidad del futuro. Ahora la capacitaci\u00f3n del trabajador requiere un nuevo sujeto en continua adaptaci\u00f3n profesional, que debe estar constantemente adquiriendo nuevas habilidades. La experiencia ya no es un valor , es una traba. Organizaciones flexibles, puestos de trabajo ambiguos, cambiantes seg\u00fan las necesidades de producci\u00f3n, inestables, la l\u00ednea de separaci\u00f3n entre el compa\u00f1ero de trabajo y el competidor se vuelve difusa porque todo trabajador es prescindible, la historia personal no tiene importancia. Desaparece o se diluye la relaci\u00f3n personal del jefe con el trabajador, la unidad central manda pero no tiene porqu\u00e9 dar cuentas ni explicaciones. El jefe cambia con suficiente velocidad como para que el que llega no conozca nada de lo anterior, no muestra compromiso con la organizaci\u00f3n, nadie puede servir como testigo de los problemas o de la historia personal de quienes est\u00e1n a sus \u00f3rdenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia es que se pierde la\u00a0<strong>lealtad institucional<\/strong>: la lealtad es una relaci\u00f3n de participaci\u00f3n, por eso se pierde la lealtad del empleado, la lealtad del cliente, pero tambi\u00e9n la lealtad del ciudadano. La consecuencia es sustituir las relaciones entre personas por \u201ctransacciones\u201d.\u00a0\u00a0Se pierde, en segundo lugar,\u00a0<strong>la confianza<\/strong>, entendida por un lado como la seguridad de respuesta a los compromisos contra\u00eddos, ni, los firmados ni mucho menos los pactos verbales;\u00a0\u00a0y por otro, el saber con quien se puede contar cuando las cosas van mal. Y por \u00faltimo, se produce el debilitamiento del\u00a0<strong>conocimiento institucional<\/strong>\u00a0es decir, la historia compartida, las complicidades y la cultura de un grupo (A veces sabe m\u00e1s de la instituci\u00f3n la se\u00f1ora de la limpieza o las secretarias que quienes toman las decisiones).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la \u00fanica conclusi\u00f3n posible es que se olvida que la t\u00e9cnica debe estar al servicio del hombre, que la t\u00e9cnica puede determinar medios pero solo si est\u00e1n al servicio de fines humaizantes.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La globalizaci\u00f3n. Es la tercera caracter\u00edstica de nuestra \u00e9poca fruto de un largo proceso de expansi\u00f3n e incorporaci\u00f3n que comienza con el colonialismo del s. XIX. Y que no ha dejado de plantear problemas de servilismo de unos pa\u00edses sobre otros, de incorporaci\u00f3n o sometimiento cultural y de alejamiento de las decisiones pol\u00edticas de los ciudadanos, que muchas veces se sienten meros espectadores pasivos en sus propios pa\u00edses. Con el paso de los a\u00f1os la interdependencia de todos los pa\u00edses y la tendencia a la unificaci\u00f3n ha llegado al extremo como resultado del capitalismo planetario de nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y de cambios sociopol\u00edticos que han conducido a una nueva cultura compartida en la sociedad mundial. Una hipercultura transnacional o como la llama Lipovetsky una\u00a0<em>cultura-mundo<\/em>[6]: la econom\u00eda se vuelve cultura y trasciende todo l\u00edmite: marcas, turismo, moda, h\u00e1bitat, publicidad. La combinaci\u00f3n del mercado, el consumismo, la tecnociencia, la individuaci\u00f3n y las industrias culturales y de la comunicaci\u00f3n contribuyen a difundir en todo el mundo una cultura com\u00fan, objetivos y modos de consumo similares, normas esquemas de pensamiento y de conducta que no tienen fronteras.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El debate sobre la globalizaci\u00f3n se hab\u00eda sostenido sobre dos grandes tesis contrapuestas. Una la representa el fin de la historia de Fukuyama[7](1989), la otra hablaba del \u201cchoque de civilizaciones\u201d de S. Huntington[8](1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del lado del fin de la historia tenemos la constataci\u00f3n del triunfo innegable de Occidente, es decir, del capitalismo, de la democracia y los derechos humanos que se consideran el horizonte innegable de nuestro tiempo. A partir de ah\u00ed la historia debe leerse como la convergencia m\u00e1s o menos r\u00e1pida y accidentada a la globalizaci\u00f3n al estilo occidental y con ello m\u00e1s unidad, m\u00e1s paz, los residuos de conflicto est\u00e1n condenados a desaparecer con el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del otro el lado se pronostican nuevos conflictos bajo la aparente homogeneidad. Por detr\u00e1s del triunfo de a unidad vemos aparecer el renacimiento de entidades hist\u00f3ricas que quieren reconstruir su identidad\u00a0\u00a0y para ello luchan sin cuartel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sociedad globalizada, la cultura se impone como un universo econ\u00f3mico junto con el hedonismo de masas. La nueva cultura ya no es local ni intelectual, sino que se despliega en la universalidad del cambio perpetuo, una superoferta que cambia cada vez m\u00e1s aprisa. La cultura era lo que ordenaba la vida con claridad, orden que daba seguridad identitaria. La cultura mundo funciona al rev\u00e9s todo lo desorganiza lo desestabiliza, hace estallar todos los sistemas de referencia, ya no hay un nosotros de identidad, trastoca las formas de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo para los cr\u00edticos, el efecto del sentimiento planetario a fuerza de tolerarlo todo ya no se cuestiona ni se pregunta nada, es la total indiferencia, la p\u00e9rdida de los espacios de mediaci\u00f3n, del di\u00e1logo, la incapacidad pol\u00edtica la degradaci\u00f3n moral y un retroceso de la civilizaci\u00f3n y de las costumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura mundo debe enfrentarse a los siguientes retos[9]:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>El problema del acceso a los bienes materiales y la escalada del precio de los alimentos b\u00e1sicos por la especulaci\u00f3n. Tendr\u00e1 que ser cultura de la escasez, del ahorro, de la moderaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La cultura del individualismo, es decir, de la libertad extrema en la apropiaci\u00f3n privada de los bienes comunes choca con la evidencia de un mundo finito. La cultura-mundo dirige deseos infinitos para un mundo finito, es imposible que todos dispongan de medios para satisfacer sus deseos.<\/li>\n<li>Un mundo en el que Occidente pierde irremediablemente la iniciativa: los pa\u00edses emergentes.<\/li>\n<li>La descomposici\u00f3n y recomposici\u00f3n de lo com\u00fan. Las sociedades en crisis se mantienen porque m\u00e1s all\u00e1 de la aparente racionalidad calculadora, muchos son capaces de pensar en el bien com\u00fan, la honradez en el intercambio, el\u00a0\u00a0amor al trabajo bien hecho, en la confianza\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cultura global es una cultura sin referentes identitarios, que no apela a la conciencia de uno mismo, m\u00e1s all\u00e1 de las facilidades y los conformismos y que no expresa al mismo tiempo lo tr\u00e1gico de la vida y la magia siempre renovada de los proyectos humanos. Por eso, para esta postura, cultura y mundo se oponen como conceptos contradictorios, Cultura designa el nombre de lo particular, lo \u00fanico; mientras cultura-mundo designa lo uniforme, la confusi\u00f3n, un instrumento que en pocos a\u00f1os se ha convertido en uno de los instrumentos m\u00e1s eficaces para la privaci\u00f3n de la conciencia de uno mismo, de la identidad religiosa, las formas hist\u00f3ricas e ideol\u00f3gica de autoestima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nosotros la conclusi\u00f3n, aunque\u00a0\u00a0parcial siempre, es que la integraci\u00f3n debe tener en cuenta tres consideraciones:\u00a0\u00a0primero, que la tendencia a una unificaci\u00f3n mundial no impida la subsistencia de una gran variedad de modos humanos;\u00a0\u00a0segundo, que la organizaci\u00f3n no deber\u00eda ser una cuesti\u00f3n mec\u00e1nica sobrevenida por la imposici\u00f3n de los mercados, sino pol\u00edtica en el mejor de los sentidos, es decir, negociada, respetuosa;\u00a0\u00a0y tercero, que lo importante de cualquier organizaci\u00f3n es estar al servicio de los individuos.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Termino<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en una \u00e9poca de crisis, sin embargo quiz\u00e1 debamos dejar de mirar el asunto de forma alarmante, que no despreocupada. Al fin y al cabo el hombre ha estado muchas veces en \u00e9pocas de crisis, pero sobre todo, porque una crisis es siempre un tr\u00e1nsito, que quiere decir tener alguna posibilidad de elegir. Lo peor ser\u00eda estar en un callej\u00f3n sin salida. Es cierto que es caracter\u00edstico de las crisis el m\u00e1s o menos dram\u00e1tico sentimiento de estar en un mundo en el que el individuo no parece poder ejercer ninguna influencia decisiva. Sin embargo, al mirar hacia atr\u00e1s vemos crisis m\u00e1s largas, sangrientas y profundas; lo importante es que frente a ellas, nosotros nos vemos con la capacidad de dominar el curso de la historia, quiz\u00e1 ninguno de nosotros individualmente puede dominar la historia con precisi\u00f3n, a veces, ni siquiera nuestra propia historia privada, pero quiz\u00e1 podamos dirigirla entre todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fin de un mundo no es el fin del mundo. Hay momentos duros de vivir la vida, llenos de contradicciones, pero el cristiano no debe asustarse, ni desanimarse, ni erosionar su esperanza. Hay que protegerse del alarmismo que bloquea y de las soluciones desesperadas que no conducen a nada y convertirse a la vez en motor del cambio. El cristiano puede ser \u00fatil al buscar soluciones porque est\u00e1 acostumbrado al retiro, a buscar la autenticidad que no admite falsificaciones. Es la serenidad la que debe guiar el esfuerzo diario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]\u00a0Sigo en esto la estructura y concepto de J. ORTEGA Y GASSET,\u00a0<em>En torno a Galileo,\u00a0<\/em>\u00a0Alianza<em>,\u00a0<\/em>1983, Oc. V, especialmente los cap\u00edtulos IV a IX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]\u00a0J. FERRATER ,\u00a0<em>Las crisis humanas,<\/em>\u00a0Alianza, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]\u00a0A. RENAUT,\u00a0<em>La era del individuo,\u00a0<\/em>Destino, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]\u00a0M. SHELLEY\u00a0\u00a0<em>Frankenstein o el nuevo Prometeo,\u00a0<\/em>C\u00e1tedra, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]\u00a0\u00a0R. SENNETT,\u00a0<em>La cultura del nuevo capitalismo,\u00a0<\/em>Anagrama<em>,\u00a0<\/em>Barcelona<em>,\u00a0<\/em>\u00a02006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]\u00a0G. LIPOVETSKY, SERROY\u00a0\u00a0<em>Cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada.\u00a0<\/em>Anagrama Barcelona, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]\u00a0F. FUKUYAMA,\u00a0<em>El fin de la historia y el \u00faltimo hombre<\/em>, Planeta. 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]\u00a0S. HUNTINGTON,\u00a0<em>El choque de las civilizaciones y la reconfiguraci\u00f3n del orden mundial<\/em>, Paidos, Barcelona, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]\u00a0H. JUVIN, \u201cCultura y globalizaci\u00f3n\u201d en LIPOVETSKY y JUVIN\u00a0<em>El occidente globalizado<\/em>., Anagrama, Barcelona, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CRISIS HUMANAS \u00c1ngel Peris Suay.&#8211; Graduats A.C. 19 de noviembre de 2011 Estamos en tiempos de crisis. O al menos es lo que augura el clamor popular cuando se enfrenta a las consecuencias de una econom\u00eda desbocada por la l\u00f3gica del exceso. 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